Colombia reformuló la tributación del juego online tras un período de alta distorsión fiscal: luego de años sin IVA, en 2025 se aplicó un impuesto del 19 % sobre los depósitos de los jugadores, lo que llevó la carga efectiva a niveles superiores al 70 % del ingreso real del sector; a partir de enero de 2026, el esquema se corrige y el IVA pasa a calcularse sobre el GGR, de modo que, sumado al 15 % de derechos de explotación, la presión fiscal se estabiliza en torno al 34 %, alineando la base imponible con la lógica económica real de la actividad.