Durante los últimos años, el mercado de juegos de azar online en Colombia fue uno de los más dinámicos de América Latina. Sin embargo, entre 2025 y 2026 el sector atravesó un cambio fiscal profundo que generó fuerte debate, tensiones con el Gobierno y finalmente una corrección del esquema impositivo. Para entender el impacto real de la normativa, es clave repasar el proceso completo.
Hasta enero de 2025, los juegos de azar online estaban excentos de IVA. Esto significa que no se aplicaba el impuesto del 19 % que rigen para varios bienes y servicios en Colombia. El sector sí tributaba otros conceptos, principalmente los derechos de explotación, que se calculan como un porcentaje del GGR (Gross Gaming Revenue), es decir, el ingreso real del operador luego de pagar premios a los jugadores.
En febrero de 2025, en el marco de un estado de emergencia económica, el Gobierno introdujo un cambio drástico: se estableció un IVA del 19 % aplicado sobre los depósitos o apuestas realizadas por los jugadores. En la práctica, esto significaba que el impuesto se calculaba sobre todo el dinero que ingresaba a las plataformas, incluso aquel que luego se devolvía como premios o que nunca se convertía en ingreso real para el operador. Este esquema fue duramente criticado por el sector, ya que al compararse contra el GGR efectivo, la carga fiscal podía superar el 70 % de los ingresos reales, volviendo el negocio económicamente inviable.
Frente a estas críticas y al impacto negativo sobre la actividad, el Gobierno decidió corregir el esquema a partir de enero de 2026. La nueva normativa mantiene la alícuota del IVA en el 19 %, pero cambia la base imponible: el impuesto deja de calcularse sobre los depósitos de los jugadores y pasa a aplicarse directamente sobre el GGR, alineándose con los estándares internacionales de tributación del juego online.
Con este cambio, la estructura fiscal queda claramente definida. Por un lado, los operadores pagan un 15 % de derechos de explotación sobre el GGR. Por otro, se aplica un IVA del 19 % sobre ese mismo GGR. La combinación de ambos tributos da como resultado una presión fiscal cercana al 34 % del ingreso real, sin considerar otros impuestos generales como el impuesto a la renta. Aunque sigue siendo una carga elevada en comparación con otros mercados, el sector considera que el nuevo esquema es técnica y económicamente razonable.
En síntesis, el cambio no consistió en bajar impuestos, sino en corregir cómo se calculaban. El paso de gravar depósitos brutos a gravar ingresos reales explica por qué la presión fiscal efectiva cayó de niveles superiores al 70 % a un escenario cercano al 34 %. Para la industria del juego online en Colombia, esto marca el cierre de una etapa de fuerte incertidumbre y el inicio de un marco impositivo más previsible y sostenible.
En ASAP Colombia seguimos de cerca estos cambios regulatorios y analizamos su impacto real sobre la operatoria del sector. En un contexto normativo dinámico, nuestro enfoque está puesto en identificar ventajas, anticipar escenarios y adaptar las estrategias logísticas y fiscales de nuestros clientes, para que puedan operar de manera eficiente y competitiva dentro de un marco impositivo cada vez más exigente pero también más previsible.



